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Como libreto de novela…

Han dado inicio los entrenamientos de los Miami Dolphins y al parecer las interrogantes siguen siendo las mismas de temporadas atrás. Una línea ofensiva que no se ha hecho notar y que más que proteger al mariscal de campo, luchan por mantenerse de pie. Un cuerpo de recibidores abiertos (WR) que más allá de estar definido, cuenta hasta el momento con solo Danny Amendola y el novato Isaiah Ford jugando consistentes. En el juego por tierra los corredores de los Dolphins durante estas primeras semanas han batallado duro, contra una defensa media que durante el descalabro en la línea ofensiva han hecho la vida imposible al juego de la carrera. Cabe destacar la ofensiva del ala abierta (TE) novato Mike Gesicki, quien luego de lucir mal en los mini campamentos mandatorios, ha llegado a los entrenamientos como una verdadera arma ofensiva para Ryan Tannehill. Quien no ha dudado un solo momento en buscarle, cuando de trabajar en la zona roja se trata.
Del otro lado del balón, en la defensa, la línea frontal parece no echar de menos a Ndamukong Suh, dejando sin respiro a Tannehill. Quien constantemente es asediado por Cameron Wake y Robet Quinn. Lo cual es un adelanto de que los Dolphins pondrán más presión al juego aéreo esta temporada. Tal y como comentamos antes, en la línea defensiva central se ven seguros Kiko Alonso, Terrence Garvin y Raekwon McMillan. Pero hasta más tarde en los entrenamientos no sabremos como realmente se verá esta línea central, ya que hasta el momento la línea ofensiva no está haciendo un trabajo promedio. La parte trasera de la defensa sigue siendo el “talón de Aquiles” de los Dolphins, quienes buscan a ver quien acompañará a Xavien Howard, quien durante estos primeros días ha hecho desaparecer de la ofensiva a DeVante Parker. Al parecer a este le acompañará Torry McTyer quien ha estado trabajando consistentemente con la primera escuadra defensiva. Los jugadores de seguridad (S) T.J. McDonald y la estrella Reshad Jones han estado a la altura que de ellos se espera, contando con la ayuda de la primera selección del sorteo de novatos Minkah Fitzpatrick y otro novato de segundo año, Maurice Taylor, quien poco a poco ha comenzado a tener espacio en jugadas con la primera escuadra defensiva luciendo muy bien.
Lo que ha sido una sorpresa para todos los medios es la pobre ejecución de los tres mariscales de campo (QBs) que buscan el segundo espacio en el roster. Tanto Brock Osweiler, Bryce Petty como David Fales parece que luchan por salir de los Dolphins en vez de quedarse. Osweiler ha lanzado muchas más intercepciones que anotaciones y Fales hizo, según los medios, el pase más malo que muchos hayan presenciando en su carrera. Lo que deja una gran interrogante en el futuro cercano de los Dolphins, ya que de Tannehill salir en algún juego, sus sustitutos no parecen tener la calidad para mantener el nivel de juego. Adicional a eso el rol del recibidor abierto (WR) Albert Wilson, a quien los Dolphins firmaron como respuesta a la salida de Jarvis Landry no parece estar definido. Luego de más de una semana de entrenamientos y una inversión de 24 millones de dólares, el dirigente Adam Gase todavía no sabe como usará al versátil jugador. Dejándole bastante alejado de participar con la primera escuadra ofensiva.
Por el momento todo apunta a que los problemas y dificultades para la próxima temporada siguen siendo similares a las temporadas anteriores. Como libreto de novela, pero con un nuevo autor en Adam Gase, quien en la temporada muerta configuró el equipo que él entiende responde a su manera de dirigir dentro y fuera del camerino. Pero, hasta el momento ese cambio dentro de lo que es el terreno de juego no se ha hecho notar. El equipo de Gase sigue siendo el mismo, sin disciplina, a la hora de cometer penalidades pierden más yardas que las que la línea ofensiva le permite ganar a Tannehill. Solo el tiempo dirá si realmente Gase subirá el escalón para pasearse con los grandes dirigentes de la NFL o si será otra “ave de paso” en la larga lista de dirigentes durante la última década para los Dolphins de Miami.

Jarvis Landry needs to be the Dolphins number one priority this off season

With the conclusion of the Dolphins season today, the ball is in their court so to speak, based on various reports out of Miami.

If you believe Josina Anderson’s report (ESPN) last week that the Dolphins and Landry’s agent have exchanged offers, then the Dolphins are far from close to bringing Landry back.

Last week, after a 3rd and 24 play in Kansas City, Landry game off the field and proceeded to yell out head coach Adam Gase. The two had an exchange of epic proportions and as the CBS cameras cut away, Landry could be seen out of the picture, but Gase yelling at him on the sideline.

One can gather that one, Landry hated the 3rd and 24 play call on a failed screen to Jakeem Grant on an errant throw by quarterback Jay Cutler and two, Landry wanted that pass downfield to get the Dolphins a closer 4th down opportunity with the game seemingly out of reach.

In fact, Landry you remember had a similar confrontation with Gase in an earlier game this season when Landry claimed to catch the ball and wanted a coaches challenge only to be rebuffed by Gase.

On one hand, Landry’s behavior can been seen as confrontational and somewhat defiant of how Gase might prefer him to act after a play. On the other hand, Landry’s intensity is a welcome sight because it shows he wants to win and cares about making the Dolphins winners.

When Landry was drafted, his 40 time (4.77 seconds) was in question even though he caught more passes than his pal Odell Beckham Jr. at LSU.

Said Mike Mayock at the time per NFL.com:

“When you put the tape on to watch Odell Beckham play, you can’t tell which one is Beckham. I like the opportunity he’s going to get in Miami.”

When Landry was knocked for his size (5’11”), he busted out as a rookie and favorite of Ryan Tannehill over Mike Wallace because Landry played the game all out and wasn’t afraid to catch a ball in traffic nor afraid to get after it on a block.

Evan Nawrocki’s assessment (NFL.com):

Weaknesses:

“Has a fairly lean frame — could stand to bulk up and get stronger in order to combat the jam. Lacks elite explosiveness and top-end speed — does not have an extra gear to take the top off. Average line release, acceleration and suddenness. Could struggle to separate vs. quick-twitch cornerbacks. Large percentage of catches are contested. Lacks ideal height and is not a great leaper. Started just 12 career games.”

Perhaps Landry is at his best when he’s mad. Perhaps Landry is better for a team that runs a balanced offense.

Perhaps Landry just makes the team better.

100 plus catches better and 8 touchdowns-with two quarterbacks, Cutler and Moore.

Will the Dolphins franchise tag, transition tag, re-sign him, or set him free?

There will never be another player like Landry who handle his craft with professionalism, an undying energy, and the will to win.

Will this be Juice’s last game in Miami as a Dolphin?

Despite the dialogue, has the Juice finally run out?

Out of Miami that is.

Una temporada más…

En Julio pasado todo era altas expectativas. Se retenían jugadores importantes para la franquicia, se firmaban grandes nombres en la agencia libre y se esperaba la consagración de Ryan Tannehill como el mariscal de campo (QB) de los Dolphins de Miami. De la noche a la mañana todo cambió. A principios del mes de Agosto, Tannehill salió del campo de entrenamientos con molestias y más tarde se daría a conocer que era una seria lesión de su ya lastimada rodilla y quedaba fuera de la temporada. El dirigente Adam Gase traería como sustituto a un retirado Jay Cutler, quien toda su carrera ha estado envuelta en mediocridad. Llegó el mes de Septiembre y la temporada de huracanes traería de visita a las costas de la Florida al poderoso huracán Irma, y con Irma llegó la cancelación de la inauguración. Los Dolphins tendrían que jugar 16 juegos consecutivos sin descanso. Desde el arranque de la temporada el futuro era tormentoso, pero como buenos dolfans seguimos esperanzados que Gase lograría convertir la mediocridad de Cutler en puntos, cosa que nunca sucedió. Tanto la ofensiva, como la defensiva con sus penalidades restaban posesiones y oportunidades de anotación. Un egocéntrico Gase, que no admitía el fracaso de Cutler, buscó un chivo expiatorio en el corredor (RB) estelar Jay Ajayi, con quien ya había tenido tropiezos al principio de la pasada temporada, lo envió en cambio a los Eagles de Philadelphia. Con esto Gase pretendía enviar un mensaje al resto del equipo en el camerino. Pero el problema no era el camerino, eran Cutler y su cuerpo de dirigentes. Domingo tras domingo el equipo se veía perdido y las cosas que sucedían en la banca dejaban mucho que desear y mostraban un equipo sin disciplina y sin dirección fuera del campo.

No todo es critica hubo notas positivas. Las actuaciones de Jakeem Grant al final de temporada, demostrando ser un arma ofensiva; Kenny Stills demostró ser un jugador especial dentro y fuera del campo; como siempre Reshad Jones tuvo una buena temporada; Ndamukong Suh tuvo para mi su mejor temporada en el uniforme Dolphin y como siempre Jarvys Landry continuó con su ascenso estelar en la liga. Los equipos especiales también tuvieron una buena temporada. Pero a la hora de hacer la suma de todas las estadísticas los Dolphins tuvieron una temporada mediocre. Así lo refleja el balance de victorias y derrotas. Somos muchos los que entendemos que debe haber un cambio de filosofía en la forma de hacer las cosas a la hora de llenar necesidades y vacantes. Debe haber una restructuración de los dirigentes y deben venir nuevas caras a hacerse cargo de la defensiva y Gase debe delegar funciones en la ofensiva. No puede faltar el movimiento de jugadores, hay una serie de contratos que deben ser reestructuraros, de los jugadores no estar de acuerdo deben ser dejados libres, así se hará espacio para el contrato que Jarvys Landry se merece. No hay espacio para Cutler, Julius Thomas, Matt Moore y hasta Lawrence Timmons debería ser dejado en libertad. Llegó la hora de ir a un sorteo a escoger jugadores que vengan a llenar espacios, de nada vale reconocer el potencial de los seleccionados si nunca saldrán del equipo de prácticas.

Hemos llegado al final de la serie regular sin un espacio en la pos temporada. Gase debe reconocer sus errores y dar espacio a que sea el Gerente General quien tome las decisiones de personal basados en los resultados de esta temporada. Estuve leyendo en la red twitter un comentario de Armando Salguero, el respetado periodista y analista de football, quien analizaba los resultados de las temporadas del año 2000 hasta la actual y muchos dolphans descubrieron que llevan casi la mitad de sus vidas esperando ver los Dolphins ganar un juego de pos temporada… En fin, una temporada más, pero normal, pues se ha convertido en algo usual que los Dolphins no sean ganadores.